Control de Cúscuta / Cabello de Ángel / Dodder

Convulvulaceae – Cuscuta sp.

•    Lo más fácil es el sacarla con rasqueta desde los ejemplares parasitados en forma continua, pero no es 100% seguro que no la tendremos en unos meses debido a la presencia de sus haustorios (tejido que de incrustó en las ramas/tronco) y que crecerá otra vez por ser una planta parásita.
•    Si se decide por el corte, tiene que realizarse debajo del punto al cual Cuscuta está adherida y separarse al menos 5 cm más abajo del haustorio.
•    Si fuere un hospedero que puede ser pelado de ramas y hojas hasta 1,0 – 1,5 m del suelo, hágalo.
•    Una idea peregrina es el pasarle una llama muy rápida sobre su estructura. Dañará el árbol/arbusto base, pero tiene una respuesta parecida a lo anterior.
•    Uso de Urea o Salitre (que puede ser salitre potásico o sódico, llamados nitrato de potasio y nitrato de sodio respectivamente) en una dosis de 200 g de sal en un litro de agua. Los equipos después de la utilización de esta aspersión deben ser lavados profusamente.
•    Asperjar a la zona DIMETOATO 40 % EC en dosis de 3 cc/25 L + ACEITE MINERAL en dosis de 2,5 cc/25 L + 3 cucharadas de postre (15 cc) de ROUNDUP (glifosato) o BASTA 14 SL en 25 L (todo en los mismos 25 L).

•    Control con BASAMID GRANULAR de BASF (99% dazomet) … 365 g/10 m2 en suelo húmedo, no saturado, previamente removido, y luego tapado con plástico o aplastado (con pisón o rodillo o echando un poco de agua encima en suelo rastrillado fino), llegar a remover el suelo 15 cm de profundidad si se puede, y mantener húmedo por 72 horas. Sería bueno si echaran al suelo un agente humectante (Ej. BREAK en dosis de 9 cc/10 L de agua) después de aplicarlo.
•    Uso de KERB 50 W (50% propizamida/pronamida) al suelo en dosis de 3 kg/ha = 10 g en el agua que moje 10 m2 tres veces separado por 90 días.
•    Uso de (48% trifluralina) al suelo (2,5 L/ha = 3 cc en el agua que moje 10 m2).
•    Uso de HERBADOX 45 CS (44,5% pendimethalin) al suelo (4 L/ha = 4 cc en el agua que moje 10 m2).
•    En desarrollo esta el uso de KEMIFAM PRO FL / BETANAL PROGRESS OF (phemepidam 7,5% + desmedipham 2,5% + ethofumesato 15,1%) en dosis de 1,5 a 2,5 L/ha = 30 a 75 cc/10 L de agua al follaje.
•    Probando a modo de test puede usarse KARMEX 80% WP (1 kg/ha = 20 g/10 L) al suelo, porque puede matar la planta hospedera por absorción del producto por las raíces.

Biología: La maleza parasítica obtiene a través del huésped los elementos nutritivos, carbohidratos y agua necesarios para su desarrollo. Emite 16.000 semillas por planta madura.

Las especies de Cúscuta son parásitos de las partes aéreas de otras plantas, incluyendo muchas especies cultivables. El género, que comprende alrededor de 150 especies, a veces es ubicado en la familia Convolvulaceae y ocasionalmente en su propia familia Cuscutaceae. El número de especies que se presentan sobre los cultivos es alrededor de unas 14, entre los cuales C. campestris es la más ampliamente propagada y agresiva. La identificación es difícil, la que depende de las características de la inflorescencia y la flor, y especialmente el estilo y el estigma.

Después de la germinación se produce una raíz corta e hinchada y un tallo delgado. Una plántula de Cúscuta emerge primeramente como un arco, después se endereza y comienza a rotar lentamente con un movimiento contrario a las manecillas del reloj e imperceptiblemente barredor. En esta etapa la planta contiene alguna clorofila y tiene un color verde definido que pronto perderá (Musselman y Sand 1984). Las plantas de Cúscuta requieren de luz para rotar, adherirse a plantas hospederas y desarrollarse normalmente (Lane y Kasperbauer, 1965).

Las plántulas de Cúscuta emergen típicamente desde una profundidad de 1-2 cm. Sin embargo, Sitkin (1976), informó trabajos sobre la biología de C. campestris indicando que esta puede emerger a una profundidad de 10 cm de la superficie del suelo. Si no existe una planta hospedera adecuada a lo largo de 7,5 cm de la planta de Cúscuta, ésta morirá por falta de apoyo. La Cúscuta emite haustorios en forma de punteros que penetran y se conectan con el sistema vascular, los que en lo sucesivo garantizan que la parásita viva completamente a expensas de la planta hospedera. En esta etapa la conexión de la plántula con el suelo se descontinúa. La plántula de Cúscuta muere de no lograr conectarse con un hospedero adecuado en pocos días. Después de la adhesión al hospedero, se desarrollan nuevas extensiones que crecen rápidamente, hasta 7,5 cm por día, que se adhieren de nuevo a otras plantas hospederas. Una sola planta de estas especies anuales puede propagarse hasta un diámetro de 3 metros o más durante una temporada de desarrollo (Dawson et al. 1984).

La Cúscuta desarrolla racimos de flores que pueden ser blancas, rosadas o amarillentas e inclusive blancas y usarse como planta ornamental (C. salina). Estas producen abundantes cápsulas (frutas) que contienen 2-4 semillas que son de gris a pardas, regularmente redondas, con una textura de superficie fina y áspera. En un año sólo una pequeña parte de la población total de semillas en el suelo germina, debido a que la mayoría de las semillas de Cúscuta son duras y su tegumento es impermeable al oxígeno y al agua, por lo que su germinación se inhibe. Las semillas de Cúscuta tienen considerable longevidad en el suelo y en almacenamiento seco. Krapelyan (1972) mostró que la máxima germinación de diversas especies, incluyendo C. campestris, se producía después de cuatro a seis años en el suelo. Menke (1954) informó que bajo condiciones de campo las semillas de Cúscuta podrían permanecer latentes hasta diez años y existen otros estudios que fijan su umbral máximo en 30 años.

Como las semillas de Cúscuta pierden gradualmente su latencia con el tiempo, en la medida que su tegumento se hace permeable al oxígeno y al agua. Algunas semillas siempre serán capaces de germinar bajo condiciones favorables. Una vez que un campo ha sido infestado por las parásitas, el problema de Cúscuta puede renovarse cada año y durante mucho tiempo, aún sin producirse nuevas semillas.

Esta especie no posee hojas ni raíces. Por lo tanto, depende completamente de los nutrientes y agua de la planta que esta atacando para poder crecer y desarrollarse. Su ciclo de vida es anual y se reproduce por semillas. Las semillas son redondeadas de un diámetro entre 0,5 a 1 mm, similares en tamaño y aspecto a las semillas de trébol y alfalfa. Son de color gris a café, pudiendo sobrevivir ya que poseen una testa (cáscara) dura que impide la absorción de agua y/o del oxígeno, con lo cual se limitan las posibilidades de germinación. Por lo tanto, solo una parte del banco de semillas presente en el suelo germina en la temporada. La germinación de la Cúscuta, a diferencia de otras malezas parásitas como el orobanque del trébol, es completamente independiente de alguna influencia de la planta hospedero o de la que va a parasitar.

Cuando se produce la germinación y emerge el tallo de color amarillo, éste absorbe el agua a través de la base del tallo que está en contacto con el suelo. Una vez que entra en contacto con algún objeto se enrosca siguiendo siempre la dirección de las agujas del reloj. Si el objeto corresponde a una planta hospedera, se inicia la formación del haustorio (órgano de unión y succión), y la parte de la cuscuta que esta en contacto con el suelo muere. El haustorio le permite a la Cúscuta conectarse con el tejido conductor de la planta, iniciándose el paso de nutrientes y agua desde el hospedero a la cuscuta. El parasitismo de esta maleza es aéreo, ya que se instala en el follaje de las plantas, a diferencia de otras malezas parásitas.

Daño: MLO (Mollicutes) es un grupo de microorganismos que se caracterizan por que son  parásitos obligados y poseen sólo una membrana celular y a diferencia de las bacterias verdaderas no poseen pared celular, son de pequeño tamaño (aproximadamente 200 nanómetros ) y de forma muy variable (cocoide a filamentosa) y pueden transmitirse por injertos, cuscuta e insectos, multiplicándose por fisión binaria o yemación y se ubican en el floema. A diferencia de los virus son organismos celulares que poseen ADN y ARN.

Prevención. El principal medio de diseminación hacia áreas nuevas es mediante las actividades humanas. La Cúscuta se puede propagar de una finca o predio a otra mediante la labranza o la cosecha de un campo infestado de sus semillas y moviendo los equipos hacia otra finca sin limpiarlos minuciosamente. Los campos se pueden infestar de Cúscuta a través de la aplicación de estiércol de animales que han comido heno o forraje contaminado con semillas de la parásita.

Es más fácil prevenir el establecimiento de Cúscuta que erradicarla después de su aparición. Muchos de los hospederos de Cúscuta son especies silvestres que hacen imposible su erradicación y control.

La Cúscuta aparece primero en un terreno como manchones aisladas. Si se toman medidas enérgicas para destruir esta infestación inicial, se puede evitar su propagación.

Al aplicar un control químico se debe tratar más allá de los márgenes de cada manchón para asegurar que se están destruyendo todas las plantas de Cúscuta. Se debe visitar nuevamente los campos a intervalos de dos semanas para detectar poblaciones sobrevivientes y controlar cualquier nuevo manchón durante los años subsiguientes.

Las infestaciones generalizadas requieren de métodos selectivos para destruir las plántulas de Cúscuta antes de su adhesión al hospedero. Como la Cúscuta generalmente continúa germinando a lo largo de la primavera y el verano se debe lograr un control durante varios meses de cada año. Los métodos disponibles raramente ofrecen un 100% de control de Cúscuta. Sin embargo, la combinación de métodos culturales y químicos puede aportar un nivel aceptable de control.

Las plántulas de Cúscuta se desprenden fácilmente del suelo mediante la labranza y su muerte se produce por el enterramiento o la desecación. La labranza repetida asegura que ninguna plántula sobreviva. El riego a intervalos no frecuentes para producir una superficie seca de suelo también impide la germinación de Cúscuta. Durante el tiempo del año en que está presente una densa cubierta del cultivo, el efecto combinado del suelo seco y el sombreado constituyen una parte importante del programa integrado de control de Cúscuta.

La Cúscuta no parasita la mayoría de las Gramineae y, por lo tanto, las reservas de semillas de Cúscuta en el suelo se pueden reducir significativamente en dos o más años con la siembra de un césped. Las plántulas de Cúscuta se adhieren primero a plántulas de malezas de hoja ancha y después parasitan la planta de cultivo, por lo que el control de malezas de hoja ancha constituye una contribución importante al control de Cúscuta.

Lo moderno es que  en China la aplicación de una suspensión de conidios de Collectotrichum gloeosporioides para el control biológico de Cuscuta spp. ha resultado ser efectivo. La aplicación de hormonas (0.1 % ANA) = POINT TOMATOMONE  para la inhibición de la formación de haustorios también puede controlar selectivamente Cúscuta. Otros biocontroladores son Fusarium tricinctum, Alternaria spp., Geotrichum spp. y Gloeosporioides spp.

Hay otros productos químicos utilizables como DEVRINOL 45 F, “paraquat”, DACTHAL (DCPA), “dichlobenil”, “diquat” y “chlorpropan”, pero debe ser aplicado por profesionales y pueden ser dañinos para la salud humana.